Dos referencias para armar su propuesta: lo que unas tablas de 2024 ponen como orientación, y el presupuesto por análisis de costos con sus propios números.
Esta es una aplicación automatizada. Su resultado no es un valor final ni definitivo: se toma sólo como parámetro.
No es un arancel, ni una tarifa mínima, ni un precio recomendado. Las tablas que usa circulan por WhatsApp entre agrimensores y su propia nota admite que son «una media entre todas las consultas» hechas a profesionales del área. No las emite el CODIA, ni el Registro Inmobiliario, ni ninguna autoridad.
El precio de su propuesta lo pone usted. Es su responsabilidad hacer su análisis de costo, de factibilidad, de producción y de resultado para llegar a un precio justo y real para su trabajo.
La «TABLA DE COSTOS DE MENSURA 2024» y el «TARIFARIO 2024»: 15 operaciones en 49 tramos, de la mensura y croquis al vuelo de dron. Se elige la operación y la superficie y sale el tramo en el que cae, con su plazo. Fuera de la tabla no se extrapola: se dice que no llega ahí.
El presupuesto por análisis de costos unitarios, como se presupuesta una obra: depreciación de sus equipos → actividad → partida → capítulo → directos → indirectos → total. 29 campos editables y 17 plantillas.
Porque una tabla no sabe lo que a usted le cuesta un día de campo. El motor del presupuesto está encadenado: si sube el galón de combustible, sube el costo de la visita, y con él el del levantamiento, el del capítulo, los indirectos y el total. Si cambia lo que le costó la estación total o su vida útil, cambia la cuota diaria que se imputa a cada jornada. Una hoja con los totales escritos a mano no hace eso — y así es como se cotiza con precios de hace dos años sin darse cuenta.
La de saneamiento viene presupuestada de verdad, desde un análisis de costos completo. Las otras dieciséis se armaron desde el artículo 23 de la DNMC-DT-2023-001 y son la lista de lo que hay que costear, no un presupuesto: sus partidas van en cero y sus cantidades en 1, porque la norma dice qué documentos exige un deslinde y no cuánto cuestan ni cuántos días de campo lleva su caso. La pantalla lo dice en cada una, con la cuenta de cuántas partidas traen precio.
Va por suscripción PRO: US$5 por 30 días, y un solo pago abre todas las herramientas PRO del hub. Antes de ver ninguna cifra hay que leer y aceptar el aviso: sin eso no se monta ni el formulario. Si aquí abajo aparece la pantalla de acceso en lugar de la calculadora, es que su sesión no tiene la suscripción activa.
Aplicación automatizada: calcula sobre los datos que se le dan y sobre unas tablas de 2024. Ninguna cifra que salga de aquí sustituye su propio análisis, y así lo dice en cada pantalla y en el archivo que se descarga.
El acceso, la vegetación, la distancia, el estado de los títulos y el riesgo del caso no están en ninguna tabla y son casi todo el trabajo. Por eso la herramienta le deja editar sus propios números en vez de darle una cifra cerrada.
Costo directo, costo indirecto, terceros, tiempo hasta el cobro —un saneamiento son dos años según la propia tabla—, riesgo, y su utilidad. La herramienta trae esa guía dentro: un precio por debajo de la suma de los cinco primeros no es competir, es trabajar gratis y financiarlo.
Lo que introduce no se almacena, no se envía a terceros y desaparece al cerrar la página. No se registra qué consulta nadie, ni se compara a unos profesionales con otros, ni se publica quién cobra cuánto. Se procesa en la memoria del servidor y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.
Es una herramienta PRO: para entrar hace falta una cuenta con su correo y su contraseña, que gestiona el servicio de acceso del hub. Esta aplicación no ve ese correo ni esa contraseña y no puede relacionar lo que usted consulta con una persona.
No es una fuente oficial ni constituye asesoría profesional, contable ni legal. No está afiliado, patrocinado ni avalado por el Registro Inmobiliario, el Poder Judicial de la República Dominicana ni el CODIA.